De chica hacía coreografías y se disfrazaba con su hermana. Primero incursionó en la danza hasta descubrir que su verdadero sueño era ser actriz. Hoy tiene veintidós años, una larga trayectoria en el teatro independiente y en enero regresa con Tirria, una obra que es un éxito desde su estreno en septiembre que tiene como protagonista a quien ya es un ícono de la cultura popular argentina. Se trata de Eva Capusotto y al escribir el apellido no hace falta decir más.
Consultada sobre qué siente respecto a compartir escenario con Diego, su padre, la joven actriz expresa: “Disfruto mucho trabajar con él. Es un honor y una alegría inmensa. Sin embargo, en la obra, cada uno hace bastante la suya. Es decir, estamos y somos más compañeros que padre e hija”.
Sobre la experiencia de trabajar por primera vez en el teatro comercial con nombres tan prestigiosos como Andrea Politti y Rafael Spregelburd, señala: “Lo que más valoro de la obra es el grupo que se armó, con todo el elenco y el equipo. Son gente muy grosa, que admiro mucho. Nos llevábamos súper bien. Por eso es un disfrute arriba y abajo del escenario.”
Tirria retrata las penurias de los Sobrado Alvear, una familia patricia muy venida a menos, pero que intentan guardar las apariencias y seguir manteniendo el estatus del apellido. Fingen que se van a Europa todos los veranos, pero en realidad, se quedan escondidos en su casa y durante el día se encierran en baúles, como vampiros. El que maneja todo y sabe todos sus secretos es Hilario (Diego Capusotto), el único y fiel criado que les queda. «Es una obra muy divertida y dinámica. Tiene un texto bellísimo de Lucas Nine y Nancy Giampaolo llenó de referencias históricas”, señala Eva.
Aunque surrealista y plena de realismo mágico, el argumento no suena descabellado. Según consigna el historiador Félix Luna, tras la crisis económica de 1890, algunas familias ligadas al comercio agroexportador que no podían sostener sus tradicionales largas estadías de tres meses en Europa solían simular el viaje y esconderse toda la temporada en sus retiros de Adrogué o Lomas de Zamora. Algunas veces fueron descubiertas. Es la oligarquía pintada de cuerpo y alma que alguna vez fue caracterizada por otro historiador, Waldo Ansaldi, como “mano de hierro en guante de seda”, para dar cuenta de su forma represiva de gobernar y de tratar a las clases trabajadoras y la frivolidad e hipocresía de su vida cotidiana.
Pero a su vez, Tirria termina siendo una radiografía de un país y tiene reminiscencias del presente y de la actualidad argentina: bien puede hablar de una clase media en decadencia que, por aparentar, prefiere endeudarse y viajar a Brasil, México o Miami. Una clase social explotada, que, sin embargo, quiere imitar en sus poses y comportamientos a las clases económicas dominantes con las que se identifica y se distancia de las luchas de los sectores populares a los cuales desprecia.
“La obra habla más que nada de cuidar las apariencias” agrega Eva. “De una familia que no quiere perder su renombre, entonces están dispuestos a hacer lo que sea, no solo estar encerrados, sino también sobrevivir a una dieta a base de arroz con leche. Está situada en los años cuarenta, con presencias históricas obvias de ese momento que la hacen muy interesante.”
A la hora de clasificar el género, la menor de las Capusotto afirma: “Es una comedia negra, caricaturesca. Tiene a la vez algo de farsa, grotesco criollo, algo de gótico y vampírico, pero a la vez es también un homenaje a las películas de los años cuarenta, el llamado cine del teléfono blanco e incluso a las películas de cine mudo. Es una obra muy compleja.”
El personaje que interpreta Diego Capusotto domina la historia. Es un mayordomo que sabe todos los secretos de la familia, es fiel hasta el absurdo y aunque lo presentan como “casi de la familia” y no goza de los privilegios familiares, es el motor de la farsa y quien la sostendrá hasta las últimas consecuencias.
“Hilario es un mayordomo muy correcto, ubicado y serio en sus movimientos. Pero de repente tiene algunos arranques de histeria muy graciosa. Termina siendo un mayordomo siempre fiel, pero algo oscuro, no parece humano”, expresa Eva.
El personaje que interpreta Eva es Elenita, la hija menos de los Sobrado Alvear que conforma un dúo de hermanos junto al poeta, culto y gay, Julián, interpretado por Juano Arana. “Es una adolescente muy caprichosa, muy llorona, está harta de su familia. Quiere pasar el verano con su novio Pocholo. No quiere saber nada más con ese plan y quiere liberarse y divertirse”, describe Eva.
Consultada sobre cómo es el Diego Capusotto padre, Eva se expresa con dulzura: “Es mi papá. No sabría muy bien cómo definirlo. No sé muy bien cómo una puede definir a su padre tampoco. Lo amo mucho y tenemos una relación hermosa. Creo que eso es lo más que puedo decir que lo amo mucho. En lo cotidiano, no pasa lo que se suele decir de algunos cómicos que son más serios o trágicos en la vida diaria. Mi papá suele ser muy gracioso y hace muchos chistes. No todo el tiempo está en personaje, obviamente. Pero, sin dudas, la vida se vuelve más divertida y agradable con él.”
A la hora de elegir, qué personaje de su padre es su preferido y que le provoca carcajadas de manera indefectible, Eva señala: “Le tengo mucho cariño a Jesús de Laferrere. Desde que soy muy chica, me gusta y me hace reír mucho. Entonces es de mis favoritos.”
Dice no sentir tirria por nada ni nadie, pero sí, por la palabra: “Me cuesta mucho pronunciarla con tanta erre -confiesa entre risas-. Es un martirio”.
Finalmente, Eva responde una de las preguntas del millón y sobre la cual ya circula una especie de leyenda urbana: si el origen de su nombre tiene alguna relación con el de la Abanderada de los Humildes: «Miti y miti. Creo que mis padres me pusieron el nombre porque les gustó, es lo que dicen siempre. Evidentemente hay una connotación peronista. Pero eso no lo puedo responder yo, honestamente, no lo sé».
Tirria
Guión: Lucas Nine y Nancy Giampaolo. Dirección: Carlos Alberto Branca. Con Diego Capusotto, Andrea Politti, Rafael Spregelburd, Juano Arana, Daniel Berbedes, Eva Capusotto y Galo Politti. Viernes a las 22 y sábados a las 22 y 30. Teatro Metropolitan, Av.Corrientes 1343 (CABA).
