Las acciones y los bonos argentinos se derrumbaron este martes, un día después de la decisión del gobierno de postergar la aplicación de la nueva metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.
El movimiento en contra de los activos argentinos se produjo en sintonía con una jornada negativa para la bolsa de nueva York, cuyas subas y bajas influyen en los mercados financieros de América Latina.
Pero el derrumbe argentino superó al de sus pares de la región. Algunos papeles argentinos que cotizan en Wall Street llegaron a caer un 33%. En Buenos Aires, el índice Merval cayó 2,19%.
La aversión a los activos locales alcanzó de lleno a los bonos soberanos, que retrocedieron entre 1% y 2%, con lo que el riesgo país supero de nuevo los 500 puntos básicos y cerró en 509. De esta forma, se acentuó la reversión de la caída del riesgo país que se observó hasta la semana pasada.

El ministro de Economía, Luis Caputo, dejó entrever ayer su malestar con la marcha del índice al decir en una entrevista con Radio Mitre que dadas las acciones llevadas a cabo por el gobierno debería ubicarse en la mitad de su nivel actual.
El mercado no piensa lo mismo y, por el contrario, las decisiones de Caputo y del presidente Javier Milei están acentuando la desconfianza de los inversores y especuladores. El caso del Indec ha sido un factor en ese sentido. «El mercado lee un golpe a la credibilidad institucional», aseguró el broker Renato Campos de GH Trading.
El impacto no solo pegó en los bonos en dólares sino también en los que pagan renta en función del índice de inflación. La desconfianza llega por el lado de que el gobierno esté buscando un índice más cercano a sus necesidades políticas, de anunciar números bajos de inflación, con lo que le estaría rebanando una parte de la renta a los bonos CER, por caso.
Así, se posterga cada vez más la posibilidad de que la baja del riesgo país permita al gobierno liberticida regularizar la situación del stock de deuda y pueda salir al mercado para renovar el ciclo de endeudamiento con el mercado privado internacional.
